Metodología

Apostamos  por la gamificación de las matemáticas.  Se hace necesario incorporar nuevas herramientas metodológicas que resulten atractivas para los estudiantes. Un ejemplo de nuestra propuesta es la actividad que da nombre a esta web.

The Math Mystery Box

Una caja puede esconder cualquier cosa. Desde bombones hasta un gato vivo o muerto en función de fenómenos cuánticos. El deseo de ser sorprendidos es consustancial al ser humano. Al jugar, uno de los factores fundamentales para la diversión es que se nos planteen situaciones imprevistas, que permitan buscar soluciones creativas a problemas que se nos plantean.

De forma genérica, la propuesta parte de la intención de “incorporar la gamificación  manipulativa a un procedimiento tan habitual como las actividades de consolidación de la asignatura de matemáticas” y ofrecer a los alumnos la oportunidad de jugar como modo de trabajar los aprendizajes derivados del trabajo diario en el aula. Para “promover que descubran la importancia de estos conocimientos como herramienta para la resolución de problemas”.

Partiendo de esta premisa. “Queremos aprender matemáticas jugando”, hemos desarrollado un entorno de juego inspirado en los juegos de escape aprovechando la pasión de Nerea Casas por el juego de rol y sus aplicaciones en el aula.

En los últimos años los juegos de escape se han ido extendiendo a lo largo de todo el planeta. Por lo general consisten en una habitación (o varias) de la cual hay que salir en un tiempo limitado. En ella hay pruebas y pistas ocultas mediante las cuales se obtienen otras que permiten poco a poco ir solucionando la situación y finalmente proporcionando la forma de salir de la habitación.
La Math Mystery Box está formada por 6 cajones de diferentes tamaños cerrados mediante candados que se abren empleando una combinación numérica o mediante llaves. El juego finaliza cuando uno de los grupos consigue abrir la Caja de los cuatro candados y recuperar la mítica Reliquia de Fermat (sic).